
La torta ahogada es icono y devoción en Guadalajara, no podria compararlo con otro platillo, pues es el unico que conozco con esa textura, de un pan mojado en una salsa. El pan puede ser suave, pero la salsa reconfigura su textura y sabor y lo vuelve más suave aún, casi poético. Debe ser forzosamente birote, ya que, con las condiciones climáticas y temperatura del área, se logra llegar a esa consistencia y que no se desparrame con la salsa. En otros estados los birotes y bolillos tienen otra consistencia y normalmente son más dulces que salados.
El gusto por la torta ahogada es casi de todos los mexicanos y jaliscienses, aunque hay quienes por su textura y sabor no se sienten convencidos del todo. Es tal el reconocimiento, que hoy en día la torta ahogada suele usarse mucho como “comida para bajar avión”, como se dice coloquialmente a esa comida para bajar la embriaguez al terminar la fiesta. Es consumida por personas de todas las edades y se extendió por todo Jalisco, México y hasta en otros países. La torta ahogada es una memorabilia comestible que puedes adquirir cuando visitas Guadalajara y volver tu experiencia aún más tapatía, uno de los iconos de Guadalajara, México y orgullo de los jaliscienses.
SU ORIGEN
:max_bytes(150000):strip_icc()/__opt__aboutcom__coeus__resources__content_migration__serious_eats__seriouseats.com__images__2015__04__20150403-torta-ahogada-guerito-saldana-portrait2-tovin-lapan-c9a044859d2e41dbacb2a088fc619a2d.jpg)
El comienzo de este platillo data de los años 30 ‘s con el señor Ignacio Saldaña, alias “El güero”, que inventó el platillo y lo comenzó a vender con rotundo éxito en el jardín de San Francisco, Guadalajara, ahí donde se encuentran los dos templos en el centro. Su hijo que hoy llaman “el güerito», Luis de La torre, siguió con la tradición y tiene su sucursal Tortas “El güerito”, desde 1959, aunque él y su padre las vendían desde mucho antes.
Hay relatos de personas que conocieron los inicios de la torta ahogada y cuentan que la salsa con la que se bañaba no era de tomate, si no de puro chile de árbol, y se introducía solamente la mitad de la torta con la salsa, tampoco se le agregaba frijoles ni cebolla. La porción que hoy conocemos antes no era así, solía ser más pequeña y era de carne de costilla de cerdo, no de lomo o carnitas como es hoy.
Otro relato que se cuenta, pero parece ser más un mito, es que a “el güero” se le ocurrió esta idea cuando preparaba un lonche, que solo vendía de carnitas y costilla, que por accidente se le cayó a la salsa, el cliente dijo que era una torta ahogada y comenzó a venderlas así. También se dice que fue idea de un jornalero que al llegar a su casa con hambre solo vio un birote, carnitas, frijol y salsa que decidió agregar, creando así la torta ahogada. Cabe recalcar que la torta ahogada comenzó siendo una comida que se le llevaba a vender a los jornaleros de construcción, y hasta los años 50’s empezaron a abrir negocios, varios de ellos con el nombre de “El güero”.
RECOMENDACIONES PERSONALES Y DE FOODBLOGGEROS DE GUADALAJARA
“Tortas toño”

Es de las que más me han recomendado, visité un par de sucursales hace alrededor de un año y el sabor de la salsa me pareció muy equilibrado, además la experiencia de que te la sirvan en un plato hondo con bolsita, -aunque no es tan amigable con el medio ambiente-, es algo distinto a los demás y te hace sentir más acorde al concepto de “lonche”.
Si puedes para beber, pide el agua de horchata con fresa, no te arrepentirás. Los ingredientes se sienten de muy buena calidad y de los lugares que he visitado de tortas ahogadas, es en donde se respira más orden e higiene. Mi favorita es la de queso panela, pero tienen la tradicional de carnitas, de camarón, buche, lengua, pancita y pollo, además de tacos dorados. Los precios de las tortas rondan entre 60 y 75 pesos, depende del ingrediente. Tienen también mini tortas para los niños.
“Mr Pacos “
También son ya un clásico y tradición, el sabor me pareció bueno, la carne y salsa de calidad excelente, muy similar al de tortas Toño, pero la experiencia es distinta porque Mr. Pacos aún conserva más ese vibra de fonda o tortería tradicional. Es la mejor opción si estás por el área de barrio Santa Tere. El costo es un poco más económico que Tortas Toño y manejan paquetes.

https://www.facebook.com/tortasahogadasMrpacos/
“Enrique El viejo”
El bloguero @maldelpuerco me comentó que estas también son un clásico y tienen la mejor torta ahogada de chicharrón de la ciudad, que te la sirven de manera tradicional con un chile serrano acompañado; Desafortunadamente cuando visité, ya no tenían de chicharrón, aunque curiosamente la carne sí era distinta a la de los otros lugares, tenía más grasa, más “monchosa” y más textura, de esas veces que te quedas con ganas de probar más para intentar descifrar. No era el lomo de cerdo como en casi todos los lugares. Debo decir que a este lugar sí regresaré.

https://www.facebook.com/pages/category/Interest/Tortas-Ahogadas-Enrique-El-Viejo–1633419853603353/
Los lugares que no pude visitar fueron las del profe Jiménez, que foodie_gdl me comentó que tienen toda una tradición e historia. También me recomendó “El pinguino”, porque tienen una torta ahogada con aguacate que la hace muy especial.
Los de @ come comelón me recomendaron igual comenzar por Tortas Toño y después pasarme a unas llamadas torta el primo, que más bien son como de culto, porque no son muy conocidas y valen mucho la pena. Me comentaron que los domingos se pone el tianguis del baratillo, y es una experiencia muy tapatía recorrer el tianguis del baratillo comiendo tu torta ahogada dentro de una bolsa. Espero volver, siempre volver.

https://www.facebook.com/Tortas-Ahogadas-El-Primo-291232108044344/
